EL MEJOR CHAMPÚ SIN SULFATOS

Es muy común leer la etiqueta de un champú y encontrarse ingredientes como ‘lauril sulfato de sodio’, ‘sodium  laureth sulfate’ o términos parecidos. Todos estos sulfatos son sales o ésteres del ácido sulfúrico. Su función es combatir la grasa, la suciedad y las impurezas que se incrustan en el pelo y en el cuero cabelludo. Y son muy efectivos para este cometido.

Pero estas sustancias químicas también tienen un lado malo. A largo plazo resecan el cabello y , como mínimo, deberías de complementar el cuidado de tu pelo con otro tipo de productos adicionales. Además, si eres de las que se tiñen el pelo, los sulfatos hacen que el tinte pierda su color mucho antes.

Por todo esto, y más cosas que te explicamos en esta página, es recomendable utilizar un champú sin sulfatos. Sigue leyendo y te contamos todas las ventajas y desventajas de este tipo de productos. Y para abrir boca te dejamos una lista con algunos de los mejores champús sin sulfatos del mercado.

Los mejores champús sin sulfatos

Champú sin sulfatos Valquer

Champu sin sulfatos Valquer

Champú sin sulfatos Oro Fluido

Champu sin sulfatos Oro FLuido
 

Champú sin sulfatos Elements, de Wella

Champu sin sulfatos Wella

Champú sin sulfatos Bonacure, de Schwarzkopf

Champu sin sulfatos Schwarzkopf

Champú sin sulfatos NYK1

Champu sin sulfatos NYK1

¿Qué son los sulfatos de un champú?

Como decíamos al principio de esta página, los sulfatos son unos compuestos químicos cuya función principal es la eliminación de la grasa y la suciedad. De hecho no solo están presentes en los champús sino que también suelen ser comunes en otros productos de limpieza como los detergentes. Gran parte de su poder limpiador es debido a que son unos compuestos que generan mucha espuma capaz de atrapar y arrastrar la suciedad.

Los sulfatos más comunes empleados en los champús son el Sodium Lauryl Sulfate y el Sodium Laureth Sulfate. De hecho, si vas al baño y lees la etiqueta de tu champú habitual es muy probable que te encuentres con uno de ellos o incluso con los dos juntos.

Una de las ventajas de los champús que incluyen sulfatos es que son muy baratos. Es decir, son productos efectivos y baratos. Además, se mezclan con otro tipo de ingredientes para que los sulfatos no ataquen en exceso el cuero cabelludo sensible. Aunque en algunos casos puntuales puede llegar a irritar este cuero cabelludo, sobre todo si se usa demasiadas veces.

También hay que destacar que, pese a algunos rumores e informaciones poco contrastadas, los sulfatos de los champús NO tienen efectos cancerígenos. O por lo menos no hay ninguna evidencia científica que lo demuestre.

Entonces ¿cuál es el problema? ¿Por qué tiene tan mala fama el champú con sulfatos? En el siguiente apartado te lo tratamos de explicar.

¿Son malos los champús con sulfatos?

Como has leído, el uso de champús con sulfatos es muy útil para la limpieza, pero también tiene una cara mala. O varias. Para empezar, este tipo de productos resecan mucho el pelo. Esto es algo que se nota con el uso continuado de estos champús y, especialmente, si lo usas a diario o abusas demasiado de su utilización. Con el uso de estos productos, el pelo queda reseco y apagado. Lejos de un brillo natural y sano.

Los sulfatos eliminan la grasa, pero no distinguen el tipo de grasa que eliminan. Por ello, en su acción de ‘limpieza’ se llevan por delante todos los aceites naturales que segrega el cuero cabelludo. Estos aceites son fundamentales para una correcta salud de la piel y del cabello. Es difícil encontrar un champú con sulfatos que elimine la suciedad pero que no elimine los lípidos naturales de nuestra piel. Difícil, por no decir imposible.

Otro aspecto negativo es especialmente malo para las personas que se tiñen el pelo. Los sulfatos atacan también el color del tinte. Así, si te lavas el pelo con este tipo de champús el tinte te durará mucho menos tiempo. Si cambias a un champú sin sulfatos verás como el tinte te dura más y el color es más intenso durante más tiempo.

La tercera desventaja es más ocasional y depende mucho de la sensibilidad de cada persona a este tipo de productos. En algunas ocasiones, los sulfatos pueden producir alergias o irritaciones en el cuero cabelludo. Este es un problema tan sencillo de eliminar como cambiar a un champú sin sulfatos. También es cierto que para la mayoría de las personas no suele ser un problema común.

Por último, pero no menos importante, los sulfatos son responsables importantes de la contaminación del medio ambiente. Su uso está masificado y su ciclo de vida siempre acaba en el mismo sitio: el desagüe. El camino que sigue te lo puedes imaginar. Pasa a los ríos y más tarde llega a los mares y océanos acidificando el agua. Esto trae consecuencias nefastas para la vida de los animales marinos.

Y no solo eso, ya que el origen de la mayoría de los sulfatos está en los derivados del petróleo. Así que a la contaminación acuática podemos unir indirectamente los problemas asociados al cambio climático producido por los gases de efecto invernadero.

Ventajas de un champú sin sulfatos

Como alternativa a los champús tradicionales que incluyen los químicos agresivos que hemos detallado podemos comprar un champú sin sulfatos. Como todos los productos, tienen sus ventajas y sus desventajas, así que empezaremos por las primeras.

La principal ventaja de un champú sin sulfatos es que, al estar formulado con ingredientes menos agresivos, trata tu pelo de un modo más suave y cuidadoso. Así, se consigue un pelo con un brillo natural que otro tipos de champú no suelen conseguir. Estos champús sin sulfatos suelen aportar una serie de nutrientes y vitaminas naturales que consiguen fortalecer el pelo y recuperar sus propiedades naturales.

Además, este tipo de champús sirven para casi cualquier tipo de cabello. Es decir, son una buena solución para casi todas las personas que lo prueban. Es más, puedes utilizar un champú sin sulfatos a diario, que tu pelo no tendrá ninguna consecuencia negativa. Todo lo contrario que los champús ‘normales’. Ya sabes que no se puede abusar de su utilización diaria.

La base de todas estas afirmaciones es que este tipo de productos no atacan y mantienen en buenas condiciones los lípidos naturales del cuero cabelludo. Este tipo de grasa natural es necesaria para una correcta hidratación, no solo del pelo, si no de la piel. Incluso pasa algo parecido con el uso de geles para la ducha. Si abusas de su uso también destruyes la capa natural de protección de la piel en todo el cuerpo.

Otro punto fuerte de este tipo de champús es que contribuyen a mantener el pelo liso. De hecho, si te has hecho algún tipo de alisado brasileño o alisado con keratina deberías de tener esto en cuenta. Cuando te hagas este tipo de tratamiento debes de saber que durarán más si habitualmente usas un champú sin sulfatos. Esto es así porque los lípidos naturales del cuero cabelludo reducen el encrespamiento, ayudando así a mantener liso tu pelo.

Otra consecuencia del uso de champús sin sulfatos es que la hidratación de tu pelo es óptima. De este modo evitamos la sequedad del cabello y del cuero cabelludo. Por lo tanto, con su uso estamos disminuyendo la aparición de caspa debida a las escamas creadas al resecar la piel. De hecho, también son buenos champús para evitar la irritación y los picores del cuero cabelludo. Es un producto ideal para cabellos que tienden a ser muy secos.

Por último pero no menos importante, un champú sin sulfatos es bueno para conservar mejor los efectos de un tinte. Al tener compuestos menos agresivos, no ataca al color de tu pelo. De este modo puedes alargar el periodo entre tinte y tinte y así ahorrarte unos euros a lo largo de todo el año.

Desventajas de un champú sin sulfatos

Este tipo de cosméticos tiene dos desventajas principales. Por un lado, una desventaja obvia es su precio. Son champús que se producen a partir de ingredientes más naturales, que suelen ser más caros que los ingredientes químicos sintéticos. Además, incluso por una cuestión de cantidad de producción suele ser un producto con costes un poco superiores. Como consecuencia, el precio final para el usuario final suele ser bastante más caro que un champú con sulfatos tradicional. Eso sí, merece la pena gastar más porque la salud de tu pelo está en juego.

La segunda desventaja está relacionada con el tipo de pelo. Como hemos dicho, los champús sin sulfatos se pueden utilizar sin problemas en casi todo tipo de pelos. Pero hay una excepción con la que debemos de tener un poco de cuidado. Si tienes el pelo muy graso deberías de combinar este tipo de champús con el uso esporádico (un par de veces a la semana) de algún champú antigrasa específico.

Recuerda que los champús con sulfatos producen mucha espuma y esta es la mejor manera de eliminar la suciedad y la grasa. Así que si tu pelo es muy graso igual no puedes evitar su uso de vez en cuando.

Por cierto, ese es un buen indicador para comprobar si un champú lleva sulfatos o no: la cantidad de espuma. Prueba con los dos tipos de champús y verás cómo se nota la diferencia.

 Champú sin sulfatos, siliconas ni parabenos

En los últimos tiempos, a la hora de comprar un champú nos fijamos más en los ingredientes que lleva. Pero no solo estamos interesados en ver si llevan sulfatos o no, sino que prestamos atención a otros componentes cuya utilidad está puesta en entredicho.

Nos referimos en concreto a las siliconas y a los parabenos. Así como las desventajas de los sulfatos están bastante claras, no hay tanto consenso con estos otros dos ingredientes. En las siguientes líneas intentamos explicar cuál es su función y si es necesario prescindir de ellos o no.

Aunque la tendencia está clara. Las marcas productoras de cosméticos ofrecen cada vez más productos que no tienen parabenos, siliconas, sulfatos, colorantes ni perfumes. Cada vez gana más terreno todo lo relacionado con los champús naturales y los ingredientes orgánicos o biodegradables.

Champú sin silicona

La silicona es un compuesto que se encuentra con facilidad en muchos de los productos de belleza comercializados hoy en día. Su utilidad reside en que es un elemento perfecto para contribuir al brillo y a la suavidad del pelo. Incluso es un ingrediente útil para que el cabello tenga un acabado más liso.

Esto se consigue porque las siliconas actúan sellando la cutícula y creando una capa de brillo alrededor de cada cabello. De hecho, esta capa de silicona sirve también para otras cosas. De este modo se maneja mucho mejor el pelo y facilita el peinado. Y no solo eso, también protege en cierto modo el cabello ante las agresiones producidas por el calor de la plancha del pelo o del secador.

Pero el uso de siliconas en el champú también tiene su lado malo. Para empezar, tanto el brillo como la sedosidad que aportan este tipo de compuestos es irreal. Es decir, no son un brillo y una sedosidad naturales porque el cabello esté sano y bien cuidado, sino porque se añade una capa de ‘maquillaje’ que no refleja el estado real del pelo.

Además, las siliconas no son igual de efectivas en todos los tipos de cabello. De hecho, en muchas ocasiones se acumulan tras cada lavado generando una capa de residuos adicional. Este hecho, a largo plazo, deriva en una mayor suciedad y una mayor necesidad de usar champús que generan mucha espuma (con sulfatos). Es decir, las siliconas y los sulfatos se retroalimentan en un ciclo sin fin. La combinación de ambos compuestos da la sensación de lograr un cabello bonito cuando en realidad está muy lejos de ser un cabello sano.

Los dos tipos de silicona que podemos encontrar en los champús son:

  • Siliconas solubles (o volatiles). Son las siliconas ‘menos malas’. Sirven para dar brillo al pelo y evitar el encrespamiento. No se acumulan en el pelo ya que se disuelven con facilidad en el agua cuando nos lavamos la cabeza.
  • Siliconas solubles no solubles (o no volátiles). Son las que crean una capa alrededor de la cutícula y que no se eliminan bien porque no se disuelven en el agua. Tienden a acumularse, apelmazando y ensuciando el pelo. Este tipo de compuestos hay que evitarlos sobre todo en cabellos finos o muy grasos.

Como ves, no es un ingrediente tan nocivo como los sulfatos, pero si queremos tener un cabello realmente sano es mejor prescindir de los champús que llevan siliconas. Además, tenemos que tener en cuenta que estos compuestos (especialmente los no solubles) son una fuente importante de contaminación debido a que no son biodegradables.

Para comprobar que un champú no tiene siliconas debes de fijarte en la etiqueta y que no aparezcan nombres como los siguientes : dimethicone, dimethicone copolyol, amodimethicone, dimethyl silicone, polysiloxane, polymethylsiloxane o cyclopentasiloxane.

Champú sin parabenos

Los parabenos son un tipo de conservantes que se incluyen en muchos productos cosméticos e incluso en bastantes alimentos y productos de uso cotidiano. Algunos de los parabenos utilizados como conservantes se pueden encontrar de forma natural en alimentos como la soja, la aceituna o los arándanos. Sin embargo, la mayoría de los parabenos utilizados en la industria cosmética son de origen sintético.

El cometido de los parabenos en un champú es que este sea estable a lo largo del tiempo, evitando la aparición de moho, hongos o bacterias. Es decir, el cometido fundamental de los parabenos es conservar el champú en buen estado durante toda su vida útil.

Los parabenos se han utilizado desde hace muchos años (desde la década de 1930 para la industria alimentaria) y su uso ha sido siempre considerado bastante seguro e inocuo para la salud de las personas. Es una sustancia que si se ingiere como conservante incluido en ciertos alimentos se elimina rápidamente por la orina.

En cambio, si se absorbe a través de la piel su eliminación es mucho más lenta. Sobre este punto han ido apareciendo estudios a lo largo del tiempo que consideraban que ciertos parabenos eran perjudiciales para la salud, alterando el equilibrio hormonal. Incluso algunos estudios relacionan los parabenos de los cosméticos con el cáncer de mama, aunque no hay evidencias concluyentes que ratifiquen esta hipótesis.

Como consecuencia de estos estudios y de la falta de información por parte de las empresas productoras, desde el año 2014 se prohibieron (tanto en España como el resto de la Unión Europea) los parabenos de cadena larga. Estos compuestos son los siguientes: isopropylparaben, isobutylparaben, phenylparaben, benzylparaben y pentylparaben . Sin embargo se pueden seguir utilizando los parabenos de cadena corta:  methylparaben, propylparaben, butylparaben o benzylparaben.

Pese a haber parabenos permitidos, son un tipo de compuestos que ya gozan de bastante mala fama. Hay muchas personas que prefieren curarse en salud y comprar champús sin parabenos. De hecho, muchas marcas están eliminando este tipo de conservantes de sus formulaciones como consecuencia de la presión social en este sentido.

Aunque el quitar los parabenos no hace que el champú se conserve por arte de magia. Es decir, si compras un champú sin parabenos tiene que haber alguna sustancia que sustituya su puesto como conservante. En muchos casos se opta por ingredientes naturales que cumplen con esa función. Algunos de los que puedes encontrar en los champús sin parabenos son estos: Sodium BenzoatePotassium SorbateSorbitan Stearate, o Benzyl Alcohol

Así que, ante la duda, deberíamos prescindir también de los parabenos y limitar en lo posible su utilización. Especialmente en el champú u otro tipo de producto de cosmética.

¿Qué es un proceso detox?

Cuando decidimos dejar de usar el champú tradicional que teníamos y compramos un champú sin sulfatos, siliconas ni parabenos comienza un lento proceso en el que el pelo recupera su estado natural y sano. Esto no es algo inmediato, no esperes usar el champú durante una semana y ver los resultados. Lleva un tiempo y a ese proceso se le llama proceso detox.

Se llama así porque estamos desintoxicando nuestro cabello de esas sustancias nocivas que lo han agredido durante tanto tiempo. Partimos de un pelo ‘contaminado’ con siliconas y sulfatos que no tiene un brillo natural sino artificial. De hecho, tras la capa de silicona de cada cabello es muy posible que nos encontremos con un pelo seco y apagado.

Eso es lo que vas a ver durante los primeros días que uses tu nuevo champú sin sulfatos. Al principio tu pelo estará áspero y será más difícil de peinar que de costumbre. Pero no te asustes. Es un paso que hay que atravesar para llegar al objetivo final. Es recomendable que después de estos primeros lavados apliques un buen acondicionador reparador que hidrate tu pelo.

Pasados los primeros días verás cómo tu pelo va mejorando poco a poco su aspecto. Esto significará que los lípidos naturales del cuero cabelludo están volviendo a funcionar de la manera correcta. Hidratando y cuidando tu melena.

Entre 15 días y un mes después de empezar a usar el champú sin sulfatos ni siliconas verás como tu pelo ya no está apelmazado y cada vez está más suave. Incluso si antes tenías caspa o picores notarás como ambas cosas van desapareciendo.

Cuando pasen 2 o 3 meses verás el resultado final de este tipo de champús. Un pelo fuerte y sano con un brillo natural.

Precio de un champú sin sulfatos, parabenos ni siliconas.

Si te has decidido a comprar un champú sin sulfatos u otro tipo de aditivos perjudiciales para tu pelo, el precio no debería de ser una excusa. A la larga va a ser una sabia decisión que te va a ahorrar dinero en otro tipo de tratamientos o que va a alargar el tiempo que te dura un tinte.

Este tipo de champús no son precisamente baratos. Los puedes encontrar por menos de 10 euros, pero si buscas marcas que usen productos naturales de gran calidad es muy posible que el precio pase bastante de esa cifra. En algún caso puede que te encuentres con precios que superen los 20 euros por bote.

Como siempre, usa la lógica antes de comprar. No solo influye el precio sin más, sino que para comparar dos marcas debes de ver la cantidad que incluye cada bote. Otra cosas muy importante si sigues teniendo dudas es apoyarte en las opiniones de otras compradoras. Echa un vistazo antes de darle al botón de comprar.

Es importante que puedas elegir un producto de calidad y que la inversión realmente valga la pena, por lo que te dejaremos algunos datos sobre el precio de este tipo de productos y que puedas elegir el que más te convenga.

Marcas de champú sin sulfatos

Válquer- Es una marca muy prestigiosa con una experiencia en el mundo de la cosmética desde 1975. Tiene una gran variedad de champús sin sulfatos y otro tipo de aditivos. Es una de las más vendidas en páginas como Amazon España.

L’oreal– Poco más podemos decir de esta marca que no sepas ya. Es un gigante de la cosmética que tiene todo tipo de productos y la mayoría de ellos son muy buenos. Como lado negativo hay que destacar que suelen ser productos bastante caros.

NYK1– Esta marca es menos conocida, pero sus champús sin sulfatos están muy bien valorados y suelen venir incluidos en algún pack que une champú y acondicionador.

Schwarzkopf– Al igual que L’oreal, se trata de otra empresa tradicional del mundo de la cosmética. Invierte mucho dinero en investigación de forma que consigue sacar a la venta productos muy buenos que cumplen con los avances más grandes del mercado.

Otras buenas marcas que ofrecen este tipo de producto son Kativa, Art Naturals o Wella.

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