PELUCAS

PELUCAS

Selección de las mejores pelucas

Peluca larga para mujer Songmics

peluca larga pelo rizado marron

Esta peluca está hecha con fibras sintéticas pero tiene un acabado muy bueno. Se parece mucho al pelo humano real. La redecilla transpirable de la peluca se adapta a cabezas con un máximo de 56 centímetros de diámetro.

Peluca natural de varios colores

peluca onda larga pelo negro rizado

Esta peluca de unos 70 centímetros de largo viene con una redecilla y dos ganchos para un ajuste perfecto. Se puede utilizar para diámetros de cabeza inferiores a 53 centímetros. Está disponible en distintos colores.

Peluca de pelo rizado negro

peluca pelo natural ondas negro

Es una peluca hecha con cabello natural procedente de Brasil. Está disponible en varias medidas de longitud. Es de gran calidad, al ser pelo natural su precio es bastante elevado.

Peluca de pelo largo de muchos colores

peluca fibra sintetica pelo liso marron

Hecha con pelo sintético que resiste hasta 120 grados de temperatura. Máximo de 58 centímetros de circunferencia de cabeza y ajuste con gancho. No tiene una cantidad excesiva de pelo, lo que le da un aspecto más natural.

Peluca de cabello humano ondulado malasio

peluca cabello humano natural ondulado

Esta peluca está hecha con pelo malasio natural. Es de color marrón y se puede peinar, alisar o rizar como lo haces con tu pelo de forma normal. Pesa aproximadamente 160 gramos.

Peluca sintética de pelo liso en varios colores

peluca pelo rubio liso

La peluca pesa unos 380 gramos porque es bastante densa y larga. Es de una buena relación calidad / precio. El material es bueno, no se enreda y es fácil de peinar.

Como elegir una buena peluca

Antes de lanzarte a comprar tu peluca, deberías de analizar al menos tres puntos fundamentales:

  1. Tipo de pelo de la peluca. Aquí tienes dos opciones; pelo sintético o pelo natural. El segundo es mucho más caro y de calidad, pero hay veces que una buena peluca de pelo sintético puede dar buen resultado. Todo depende de la necesidad exacta de cada persona.
  2. Sujeción de la peluca. De nada sirve que la parte exterior de la peluca sea muy bonita si en su interior no dispone de un sistema de fijación cómodo, seguro y efectivo.
  3. Estilo de peinado de la peluca. En este punto, por suerte, para gustos pintan los colores. En el mercado hay multitud de pelucas cortas, largas, lisas, rizadas… Lo único difícil es elegir una entre todas las que hay disponibles.

Tipos de pelucas

Si hay que clasificar las pelucas, la manera más simple de hacerlo es por el tipo de material con el que están hechas. A día de hoy solo hay dos opciones; pelucas de pelo natural y pelucas de pelo sintético.

Las de pelo natural tienen la ventaja de ser mucho más realistas. Al estar hechas con pelo humano, si la peluca se ajusta bien a la cabeza, es casi imposible darse cuenta de que no es el pelo original de la persona que lleva la peluca.

Como desventaja principal está su elevado coste en comparación con las de pelo sintético. Además, este tipo de pelucas tiene un mantenimiento bastante costoso, ya que la debes de tratar como si fuese tu pelo normal, con todo lo que ello conlleva.

En el otro lado se sitúan las pelucas fabricadas con pelo sintético. Este tipo de pelucas, elaboradas a partir de fibras sintéticas son mucho más baratas que las naturales y además dan muy buen resultado si se compra una peluca de buena calidad.

Otra ventaja es que se pueden lavar con mucha facilidad y dejar secar por la noche. A la mañana siguiente están listas sin necesidad de peinar. Como desventaja, decir que normalmente no pueden ser tratadas con planchas de pelo. Estas fibras no soportan el calor como el pelo natural.

Como se hace una peluca

Hay dos métodos para la fabricación de pelucas. Un método manual y otro método a máquina. Las pelucas hechas a máquina son más baratas, ya que es un proceso automatizado que abarata los costes. Sin embargo, este tipo de pelucas hechas a máquina dan peor resultado ya que el pelo sintético se distribuye uniformemente en la malla sin quedar un aspecto natural.

Pese a ello, han mejorado mucho con los años y pueden ser bastante válidas si lo que se busca es una peluca de pelo corto con mucha cantidad de cabello.

Las pelucas hechas a mano pueden utilizar tanto pelo sintético como pelo natural. Este tipo de fabricación da como resultado una peluca en la que el pelo parece nacer del propio cuero cabelludo. La sensación que da es de un pelo con buen volumen y nada artificial.

Las pelucas hechas a mano son muy ligeras y transpiran muy bien. De hecho son las más adecuadas para usar en casos de hipersensibilidad en el cuero cabelludo o incluso de pacientes oncológicos. Como punto negativo, su precio es más elevado. Esto es así porque para la elaboración de la peluca, se fija todo el pelo en la malla manualmente, con el tiempo que eso conlleva.

Hay una tercera forma de fabricar una peluca, que es una mezcla de las dos anteriores. Hay pelucas que se hacen mitad a mano y mitad a máquina. De esta manera se consigue una acabado y un precio a medio camino entre los extremos de las otras dos elaboraciones.

La calidad de las pelucas

Existe una clasificación acordada para puntuar la calidad de las pelucas:

  • 2 estrellas: pelucas hechas a máquina.
  • 3 estrellas: pelucas mixtas.
  • 4 estrellas: pelucas con tul de monofilamento frontal. Hechas a mano de frente a coronilla.
  • 5 estrellas: tul de monofilamento frontal y malla hasta la nuca. Hecha a mano y con materiales hipo alergénicos.

El tul frontal es una malla fina y transparente que se sitúa en el frontal de la peluca y que simula el cuero cabelludo de forma muy efectiva. Proporciona un resultado muy natural.

El monofilamento son secciones de la peluca en las que el pelo se implanta uno a uno, cabello a cabello.

Sujeciones de pelucas

  • Ajuste con travillas. Incorporan unos broches en la parte posterior de la peluca.
  • Fijación con mallas o gomas. Tienen una malla que se queda pegada a la piel.
  • Pelucas de vacío. Se fijan haciendo vacío. Son muy cómodas, pero se tienen que hacer a medida con un molde.
  • Sin pegamento. Otro tipo de pelucas que se tienen que hacer a medida para que ajusten bien.

La historia de las pelucas

A lo largo de la historia y hasta nuestros días, las pelucas se han utilizado de diversas formas, con distintos fines y por distintas culturas. Probablemente los primeros fueron los egipcios, que hace centenares de años contaban con expertos que confeccionaban pelucas con cabello humano. A todas nos viene a la cabeza la imagen de Cleopatra. Ese pelo tan negro y liso de las películas bien podría ser una buena peluca.

Con el paso del tiempo, el uso de las pelucas se generalizó especialmente en actividades relacionadas con la cultura, como el teatro. Por ejemplo, en Japón estaban las pelucas llamadas ‘katsura’ que llevaban los actores del teatro clásico. Y por supuesto, las geishas también las lucían.

A todo esto, mientras el uso de pelucas seguía vigente, la Iglesia trataba en diversas ocasiones de prohibirlas. Eso era porque muchas veces, el uso de estos postizos de pelo iba asociado a fiestas o actividades poco decorosas según los responsables de la Iglesia.

Más tarde, en el siglo XVI, aparecieron nuevos usos para las pelucas. Servían como protección para el pelo, cubriéndolo. De esta manera se trataba de evitar ciertas enfermedades, como la tiña. O directamente servía como impedimento para que la suciedad se acumulara en el pelo propio.

A partir del siglo XVII adquirieron su máximo esplendor y protagonismo, especialmente en Inglaterra y Francia. Todo hombre de las altas clases llevaba una. Y no eran precisamente sencillas, en muchos casos eran pesadas y recargadas.

Con el paso de las décadas fueron perdiendo presencia pero todavía hoy en día ese tipo de pelucas las llevan determinados jueces y personalidades en países pertenecientes al antiguo imperio británico.

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